Los mejores desayunos hoteleros
En la tucumana. Posada Anadia, de Yerba Buena su dueña Marta Carrasco sirve muffins horneados al momento, jugo recién exprimido y fruta fresca de estación; cuando es época, pone higos de tuna y mango local, una delicia. El servicio, en vajilla inglesa, con cubiertos de plata y servilletas de hilo bordadas.
Una hostería tandilense donde se rinde culto a. los buenos productos de la región es la de Asunti Pereyra Iraola. Mermeladas de ley, quesos & fiambres seleccionados y una panificación especialmente buena reinan en las mañanas Ave María.
Desayunos memorables son los que se despliegan en el comedor de los Césares del hotel LlaoLlao, de Bariloche. Si lo pide en la habitación tampoco se arrepentirá: llega pletórico de tentaciones de calidad superlativa.
Ni una mermelada que no sea casera; algunas de frutas de monte y nunca menos de cinco o seis variedades. Todas hechas en casa por las mismísimas manos de Nanny Nuñez, de la estancia Sairtalités, próxima a Posadas. Son de apepú, guayaba, ubajay, abdicaba… y acompañan una deliciosa panificación propia.
