Incluimos un conjunto de hoteles seleccionados

Hoteles Encanto


Taiwan: Una crisis de tres decadas

Escrito el 08 mayo, 2013 por admin

En la historia, las crisis no suelen consumarse en pocas horas o días, sino que a veces se van forjando a lo largo de décadas enteras. Ese es el caso del drama que está viviendo Taiwán. Más o menos arbitraría-mente, se pudiera fijar como punto de partida, el año de 1949, en el que la larga guerra civil china pareció tocar a su fin con el triunfo de los comunistas de Mao Tse-tung. Su rival irreconciliable y ex compañero de partido, el caudillo nacionalista Chiang Kaíshek, junto con una multitud de seguidores, embarcó todas las reservas de oro y los principales tesoros artísticos chinos hacia Taiwán, y marchó a esa isla para instaurar en Taipei el “gobierno provisional de la República de China”.

En lo adelante —y aunque no exenta del fuego de artillería que intercambiaban regularmente las baterías costeras comunistas y las instaladas en las vecinas islas nacionalistas de Quemoy y Matsú—, la guerra entre las dos Chinas continuó librándose principalmente en el terreno diplomático. Su principal campo de batalla: la sede de la Organización de las Naciones Unidas, en Nueva York. La República Popular China había presentado su solicitud de ingreso a la Asamblea General del máximo organismo mundial; pero, como tanto el gobierno de Pekín como el de Taipei se autoproclamaban “el único legítimo de toda China”, si se admitía a la “China de Mao”, era preciso expulsar a la “China de Chiang”.
Durante 21 años, y gracias principalmente al respaldo resuelto —y decisivo— de los Estados Unidos, el margen mayoritario de las naciones partidarias de que la China Nacionalista permaneciera en la ONU fue amplio. Por otra parte, desde 1950 la poderosa Séptima Flota norteamericana patrullaba las aguas del Estrecho de Formosa para impedir un ataque a Taiwán desde el continente. Así pues, la isla pudo disfrutar de suficiente paz y estabilidad política para convertirse en lo que es hoy: la segunda potencia industrial de Asia (después del Japón), y la nación más moderna, próspera y mejor administrada de esa parte del mundo.

Pero los Estados Unidos no podían ignorar indefinidamente al gobierno de la nación más populosa del planeta. En 1971, el entonces presidente norteamericano Richard M. Nixon sorprendió al mundo anunciando que viajaría a la República Popular China para poner fin a las tres décadas de hostilidad entre Norteamérica y el coloso asiático. El primer mandatario norteamericano aseguró enfáticamente que el acercamiento que buscaba no se realizaría “a expensas de nuestros viejos aliados de Taiwán”; y, en efecto, en octubre de ese mismo año, las galerías del rascacielos de las Naciones Unidas en Nueva York volvieron a presenciar el activo cabildeo de la delegación estadounidense en favor de la permanencia de China Nacionalista. Sin embargo, el entibiamíento de relaciones entre Washington y Pekín ya había desmoralizado a las demás naciones que apoyaban a Taipei. El 25 de octubre del propio año de 1971 —en lo que el delegado norteamericano calificó de “un momento de infamia”—, y por una mayoría de 76 votos contra 35 con 17 abstenciones, la Asamblea General de las ONU acordó admitir a la República Popular China y expulsar de su seno a Taiwán.

1 to “Taiwan: Una crisis de tres decadas”

  1. monumentos dice:

    Pienso que es texto. Adios.



Dejar un Comentario




↑ Top