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El Templo del Buda de Oro

Escrito el 20 septiembre, 2013 por admin

El Templo del Buda de Oro

Está cerca de la estación ferroviaria de Bangkok y en tailandés se le conoce como Wat Trimitr. Es uno de los más importantes de la ciudad y alberga una imagen de Buda que data del siglo XIII, es decir, de los inicios del período Sukhotai, llamado así por la ciudad de ese nombre ubicada en el noroeste de Tailandia. Esta ciudad, que en sus orígenes fue camboyana, pero que luego se convirtió (1257-1350) en la primera capital de un Siam unificado y verdadera cuna de la civilización siamesa, fue perdiendo importancia a partir de 1350, fecha en que la capital se estableció en Ayuthia.
Este período Sukhotai, que alcanzó su máximo desarrollo en el siglo XIV, está definido por uno de los estilos canónicos u oficiales que surgieron para esculpir los iconos de Buda, estilo muy influido por el arfe de Ceilán (hoy Sri Lanka), isla que fue un verdadero baluarte del budismo en los primeros tiempos de esta religión.

Vale la pena mencionar la forma en que fue descubierta la estatua del Wat Trimitr. Hace más de treinta años, cuando se estaba ampliando el puerto de Bangkok, la Compañía Asiática del Este obtuvo permiso para terminar de demoler un viejo templo que ya estaba prácticamente en ruinas. Al comenzarse los trabajos de demolición, se encontraron dos estatuas de Buda y se decidió que una de ellas fuera trasladada a un templo del centro del país y la otra al Wat Trimitr, pero esta estatua era tan grande que no cabía en el lugar, por lo que fue situada en una de las esquinas del templo, bajo una estructura temporal que la protegiera de los elementos, y ahí permaneció hasta mayo de 1955, cuando estuvo terminado el nuevo edificio que la albergaría.

Cuando llegó el día de transferirla a su nuevo sitial, la estatua —que pesaba más de cinco toneladas y tenía una altura de un poco más de tres metros— se zafó de la grúa y, en medio del pánico de los obreros, cayó al suelo. Esa noche llovió fuertemente, quedando la estatua totalmente mojada y cubierta de fango y suciedad, por lo que un monje se dio a la tarea de limpiarla y, cuando estaba en ello, advirtió que la imagen se había rajado en varias partes, dejando ver pedazos de oro. Así, cuando todo el yeso fue removido, los monjes se encontraron con que era toda de oro. Hoy se cree que fue cubierta de yeso en el siglo XIII para protegerla de los saqueos de los birmanos que trataban de robar los tesoros siameses.

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