Incluimos un conjunto de hoteles seleccionados

Hoteles Encanto


Reserva forestal en Cheju

Escrito el 06 septiembre, 2013 por admin

Reserva forestal en Cheju

Si Cheju logra romper el aislamiento en que se encuentra con respecto a los visitantes occidentales que van al Lejano Oriente, no será jamás la tierra remota del pasado. Y, para precaverse de los males ecológicos que trae el desarrollo, ya se ha creado en la isla el Parque Monte Hallan, una reserva forestal y zoológica.

A pesar del desarrollo y de los cambios, aún las tierras bajas densamente pobladas de Cheju retienen mucho de su natural belleza, que ha sido un signo distintivo de la isla. Bajo el monte Hallan y sus laderas, está vivo un reciente pasado volcánico, geológicamente hablando, pues su última erupución tuvo lugar hace apenas tres siglos.

El ganado y los caballos salpican unos pastos de gran simetría. Y esa armoniosa geometría se reitera en los pequeños sembrados de cebada, arroz, lechugas, coles, cebollas y otras cosechas, que se mezclan con los pastos que los rodean, con las palmas y con los naranjales y otras plantas cítricas.
El mar, con sus costeras rocas y sus bajas mareas, contiene una gran variedad de peces exóticos. Justo fuera de la costa, las mujeres buzos, llamadas haeyno, desde jovencitas hasta abuelas, cultivan las ostras, todas vestidas con sus ropajes que van de los tobillos hasta el cuello. Estas haenyo son parte de una tradición matriarcal arraigada en las costumbres de Cheju.

Estas mujeres tienen un papel significativo en todo, desde el trabajo hasta la salvaguarda de las formas tradicionales. Durante las sesiones de buceo, por ejemplo, cuando ellas van a trabajar, es el marido el que se queda en la casa a cuidar a los niños y a ocuparse de los quehaceres del hogar. Más de una vez en nuestros viajes alrededor de la isla, vimos a equipos de mujeres que realizaban trabajos manuales rudos. Sin embargo, la operación de la flota pesquera de Cheju es oficio de los hombres.

Dejar un Comentario




↑ Top