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De los soportales al foso de los osos 0

Escrito el 10 septiembre, 2013 por admin

De los soportales al foso de los osos

La parte antigua de la ciudad, la que se remonta a sus orígenes, es lo suficientemente pequeña para poder visitarla en unas dos horas. Con sus torres, sus soportales y sus fuentes adornadas con flores, Berna no ha perdido su carácter ni su típico ambiente medieval. La calle central y principal de esta parte de la ciudad es la Marktgasse, que se extiende entre la Torre de la Prisión (Káfigturm), restaurada en el siglo XVIII, y la Torre del Reloj (Zeitglocken), edificada en el siglo XII, que contiene un reloj astronómico del siglo XVI. En dicho original reloj, cuatro minutos antes de la hora, un gallo mecánico canta y varias figuras mecánicas, entre las que naturalmente se encuentran osos, desfilan.

Bajando por Marktgasse, justo un poco antes de llegar a la Torre del Reloj, se ve a la izquierda, en una plaza (la Kornhausplatz), la Fuente del Ogro Devorador de Niños, que representa precisamente a un ogro que devora a un niño pequeño mientras sujeta a otros con la mano izquierda, como en reserva. La continuación de la Marktgasse es la Kramgasse, en la que también se ha conservado intacto el estilo medieval, con sus casas con pequeñas torres en las esquinas y sus ventanas estilo mirador, con marcos de madera artísticamente esculpidos. En la misma zona se encuentra el edificio del Ayuntamiento que, construido en 1406, ha sido restaurado.

Religion en Cheju 0

Escrito el 08 septiembre, 2013 por admin

Religion en Cheju

Todo un estilo de vida semi-rural domina en Cheju, estilo que ha sido fraguado por la continuidad de las generaciones y los vitales lazos del mar y la tierra. Y esto se palpa inclusive en la misma ciudad de Cheju (capital insular), a pesar de sus 2 000 000 de habitantes y de recibir cerca de un millón de visitantes al año. El sentido de unidad familiar está aún muy arraigado en toda la isla.
Y arraigada está también la religión, aunque sorprende, en pleno Oriente, el gran número de iglesias católicas y protestantes, legado de siglos de esfuerzos de los misioneros. Pasar el Domingo de Ramos en la ciudad de Cheju es compartir la intensidad espiritual de la congregación coreana y su pastor … ¡de origen irlandés!

El budismo y el cristianismo comparten el campo espiritual con una serie de creencias nativas más locales, incluso familiares, igual que en todo el Oriente. El shamán, electo por su conocimiento de las tradiciones locales, todavía juega un papel activo en la vida comunitaria. Y los antecesores desaparecidos también cuentan mucho en los ritos particulares de cada familia.
A pesar de que la agricultura y la pesca son actividades de iniciativa individual, el sentido de responsabilidad comunal es muy fuerte y, bajo el liderazgo del cabeza de la villa, la comunidad proyecta a menudo el uso de estos recursos como medio de avance económico.

En Kwidok, villa número uno dentro de la organización administrativa seguida en Cheju, fundada hace cerca de 400 años, ha sido introducida la fabricación de sombreros de fibra a un nivel comunal, como forma de obtener ingresos suplementarios. En una visita a esta villa, se entiende cómo los cambios que tienen lugar no eliminan del todo las viejas tradiciones, sino que dejan cabida para las mismas. Cheju, a pesar de las transformaciones inevitables de esta época dinámica, se mantiene todavía como un lugar único del Oriente y del mundo.

Reserva forestal en Cheju 0

Escrito el 06 septiembre, 2013 por admin

Reserva forestal en Cheju

Si Cheju logra romper el aislamiento en que se encuentra con respecto a los visitantes occidentales que van al Lejano Oriente, no será jamás la tierra remota del pasado. Y, para precaverse de los males ecológicos que trae el desarrollo, ya se ha creado en la isla el Parque Monte Hallan, una reserva forestal y zoológica.

A pesar del desarrollo y de los cambios, aún las tierras bajas densamente pobladas de Cheju retienen mucho de su natural belleza, que ha sido un signo distintivo de la isla. Bajo el monte Hallan y sus laderas, está vivo un reciente pasado volcánico, geológicamente hablando, pues su última erupución tuvo lugar hace apenas tres siglos.

El ganado y los caballos salpican unos pastos de gran simetría. Y esa armoniosa geometría se reitera en los pequeños sembrados de cebada, arroz, lechugas, coles, cebollas y otras cosechas, que se mezclan con los pastos que los rodean, con las palmas y con los naranjales y otras plantas cítricas.
El mar, con sus costeras rocas y sus bajas mareas, contiene una gran variedad de peces exóticos. Justo fuera de la costa, las mujeres buzos, llamadas haeyno, desde jovencitas hasta abuelas, cultivan las ostras, todas vestidas con sus ropajes que van de los tobillos hasta el cuello. Estas haenyo son parte de una tradición matriarcal arraigada en las costumbres de Cheju.

Estas mujeres tienen un papel significativo en todo, desde el trabajo hasta la salvaguarda de las formas tradicionales. Durante las sesiones de buceo, por ejemplo, cuando ellas van a trabajar, es el marido el que se queda en la casa a cuidar a los niños y a ocuparse de los quehaceres del hogar. Más de una vez en nuestros viajes alrededor de la isla, vimos a equipos de mujeres que realizaban trabajos manuales rudos. Sin embargo, la operación de la flota pesquera de Cheju es oficio de los hombres.

Agricultura y pesca en Cheju 0

Escrito el 04 septiembre, 2013 por admin

Agricultura y pesca en Cheju

“Esperamos estar para 1988 al nivel económico de cualquier ciudad europea, cuando en Seúl se celebren los Juegos Olímpicos de verano”. Esta frase y otras similares se escuchan por todas partes. Mientras tanto, a pesar de los sorprendentes progresos de la industria en todo el país, la agricultura y la pesca todavía son la fuente de trabajo y de subsistencia para un gran número de coreanos, incluyendo a los de Cheju.
Para un tradicionalista, la modernización de las carreteras interiores de Cheju puede que no sea precisamente una bendición. Los de mentalidad moderna, abierta al futuro, se sienten orgullosos de esas nuevas arterias de comunicación. No hay duda de que la pasada década ha visto un cambio que se ha operado —y continúa operándose— a expensas de la homogénea simplicidad rural.

Las pavimentadas carreteras han sustituido a las veredas polvorientas. Un estilo internacional de arquitectura ha reemplazado a las tradicionales casas de Cheju, de rocas de lava y techos de paja. Un aeropuerto capaz de dar servicio a los grandes aviones jets y un sistema de ferries para el transporte de automóviles y pasajeros, que funciona entre la isla, Pusán y otras localidades de Corea, proveen el eslabón con el mundo exterior, aumentando notablemente el número de visitantes y haciendo que empiece a florecer en la isla el negocio de hotelería.

Se habla, además, del desarrollo de Cheju como puerto libre para el año 2001, con vistas a sustituir a Hong Kong en la arena del comercio internacional, la banca y las finanzas. Cerca de 100 millones de dólares han sido aprobados recientemente para el desarrollo del puerto hasta 1989, incluyendo la construcción de una terminal internacional de ferries diseñada para atraer a mayor cantidad de turistas con motivo de las Olimpíadas en el ya cercano 1988.

Providencia: paraíso terrenal 0

Escrito el 02 septiembre, 2013 por admin

Providencia: paraíso terrenal

“En Providencia los hombres no mueren. Sólo entierran sus cuerpos para que puedan vivir eternamente”. Así lo creen con toda sinceridad los providencíanos, al punto de incluir en sus relatos a personajes que fallecieron en el siglo pasado. Esta isla del Caribe, de apenas 16 Km2, conserva todos los elementos geográficos que se identifican con uno de los primeros pasajes de la Sagrada Biblia, cuando ésta nos habla del Paraíso Terrenal, en el que Adán y Eva, tan sólo con el simple esfuerzo de sus manos, tomaban de la naturaleza el fruto de su apetencia, el pez más exquisito o el agua del más transparente manantial.

Así es Providencia. Sus habitantes gozan de una abundante pesca que explotan casi exclusivamente para su consumo. La ganadería no está ausente de cada uno de los núcleos familiares, aunque en la mayoría de los casos es subu.tiliza-da, ya que de ella sólo se aprovecha lo estrictamente necesario, hasta el punto de que vacas productoras de un promedio de 20 botellas de leche pasan los días sin que sus dueños las ordeñen.
De abundante agua dulce, Providencia presenta en sus paisajes pozos y quebradas que, aparte de embellecer la isla, enriquecen mucho la capacidad agrícola de la región, en la que sin dificultad se dan desde cocos, aguacates y naranjas hasta patatas, cebollas y trigales, casi siempre para consumo local, pues el renglón que se comercializa es mínimo.

En estas comunidades, se eligen como autoridades a los hombres y mujeres más ancianos, quienes se encargan de transmitir su historia, costumbres, reglas morales y religión a los más jóvenes. Y uno de los viejos es elegido para representar a su comunidad en el Gran Consejo de Ancianos.
En sus reuniones tratan problemas como el que actualmente se debate: estructurar un sistema de explotación organizada de sus recursos, ya que el incontrolable crecimiento de la población les hace cada vez menos autosufi-cientes. Así, están diseñando un esquema de producción cooperativa, dentro del cual se puedan definir especialidades de trabajo por comunidad, con vistas a generar un aumento de la producción que evite la pérdida de terrenos por intromisión del comercio.

El puerto libre 0

Escrito el 31 agosto, 2013 por admin

El puerto libre

En 1959, el gobierno central de Colombia se ve en la necesidad de adoptar un régimen especial para San Andrés, ya que ha comenzado a resurgir el comercio, y la isla ha sido elegida como un sitio turístico de grandes proyecciones a nivel nacional e internacional. Se declara entonces, por ley, Puerto Libre el Territorio de San Andrés y Providencia y, en consecuencia, con exención de impuestos.
A partir de ese momento, puede decirse que nace el San Andrés que hoy se conoce, al que anualmente llega un promedio de 300 mil turistas, para los que se han construido 41 hoteles y residencias, lujosas discotecas, casinos y restaurantes típicos e internacionales. El centro de la isla es un gigantesco punto comercial, donde es posible comprar desde un perfume exclusivo hasta el más avanzado equipo de video.
Sin embargo, los miles de millones que produce esta enorme estructura comercial no han estado en manos del nativo, ya que, a partir de la creación del puerto libre, se gestó una gigantesca migración desde la tierra firme colombiana y, a la vez, llegaron árabes y judíos que vieron en la isla la posibilidad de hacer fortuna.

El folklore en archipiélago de San Andrés 0

Escrito el 29 agosto, 2013 por admin

El folklore en archipiélago de San Andrés

La música del archipiélago es de raíz europea. El nativo gusta de la polca, la mazurca, el vals. De otros antillanos ha adoptado el mentó y el calipso, y de Jamaica se importó el reggae. Los isleños llevan la música en su sangre, ya que desde épocas remotas las familias se reunían a diario alrededor de un órgano, para cantar o danzar al ritmo del chotis, la mazurca, el vals, el slow vals, el pasillo o la quadrille.
El teatro siempre fue cultivado en las islas, en las que incluso se adaptaban dramas shakesperia-nos, y también se ofrecían conciertos cómicos. En noches de luna, en los grandes patios de San Luis, aún se reúnen, como en los viejos tiempos, los jóvenes y los ancianos para contar sus historias, hablar de la pesca o jugar dominó.

Un hombre y un árbol 0

Escrito el 27 agosto, 2013 por admin

Un hombre y un árbol

En pocos lugares del mundo se puede hablar de convivencia pacífica y completa libertad de cultos. Pero en estas islas, donde se habla inglés, castellano y patois, conviven las religiones bautista, católica y adventista, y la Christian Mis-sion. En cada templo, se reúnen los feligreses, pero sólo allí se puede hablar de una “separación”. En sus tareas diarias, en sus momentos de necesidad, todos son una sola persona: pastores protestantes y sacerdotes católicos resuelven los problemas de la comunidad en perfecto acuerdo.
Los habitantes de estas islas guardan celosamente sus tradiciones. Las leyendas son transmitidas en forma oral de generación en generación. Un ejemplo de esto lo tenemos en las madres que, en acto simbólico de comunión con la naturaleza, al nacer sus hijos entierran el cordón umbilical y, sobre él, siembran un árbol. No se puede negar que hay una poesía elemental y espontánea en tan curiosa tradición ancestral, atávica si se quiere, pero muy hermosa.

Forjando la cultura de Granada 0

Escrito el 25 agosto, 2013 por admin

Forjando la cultura de Granada

Sin perder completamente sus aires de sultana, la ciudad bailó y se alegró con los aires alegres de los gitanos. La poesía tuvo una nueva fuente de inspiración, y la zambra granadina del Sacromonte se hizo una institución de indiscutible valor folklórico, pasando cada cueva a ser una escuela de baile donde el churumbel calé (niño gitano) aprende a bailar casi al mismo tiempo que a dar sus primeros pasos.

El 16 de marzo de 1810, José Bo-naparte entró en Granada y sus tropas se llevaron cuanto tesoro encontraron. Los franceses la evacuaron en 1812, pero la ocuparon de nuevo en 1820, intentando volar La Alhambra. Según se dice, quien la salvó fue un inválido llamado García, quien logró cortar la mecha encendida que, en pocos minutos, habría hecho estallar el polvorín de los sótanos.
Después de la etapa francesa de España, en Granada se sucedieron los hechos sangrientos de las guerras civiles y de sucesión, como si en la ciudad fuera imposible la tranquilidad. Pero, a pesar de las guerras, y al igual que en la época musulmana, Granada siguió embelleciéndose. Desde que los Reyes Católicos comenzaron la construcción de su preciosa catedral renacentista —seguida por el discutido palacio que Carlos V hizo construir en los terrenos de La Alhambra—, tanto los gobernadores como los residentes de Granada sintieron la necesidad de adornarla, y de ello es buen exponente ese bellísimo palacio que es la Casa del Castril.

Pero la ciudad llena de encanto no se ha librado de la corriente tantas veces destructora del progreso, que no vacila en derribar siglos de arte. Hoy, Granada vive la tensión por la que atraviesa el resto de España, en una etapa de cambios políticos nada fáciles; y todo ello tiene lugar entre modernas urbanizaciones y proyectos expansionistas que quieren demoler viejos muros llenos de historia y tradición. No obstante, el embrujo de la ciudad parece ser más fuerte que el avance del modernismo, y permanece ese marco de maravilla para el paisaje que hizo escribir al poeta Francisco de Icaza (1863-1925): “No hay en la vida nada como la pena de ser ciego en Granada”.

Los moros en Granada 0

Escrito el 21 agosto, 2013 por admin

Los moros en Granada

Durante los tres siglos que transcurrieron entre el levantamiento de los moriscos en 1568 y la entrada de los ejércitos napoleónicos el 28 de enero de 1810, el papel de Granada en la historia se oscureció. A lo largo de esos tiempos, se estableció allí un gran número de gitanos, la nueva raza que ya venía cruzando a Europa. Para aquel grupo de origen misterioso, Granada fue un paraíso, ya que encontró en ella casas abandonadas, animales sin dueño y toda suerte de objetos de los que podían apropiarse sin problemas. Nómadas al fin, los gitanos se acomodaron a las circunstancias, llegando a registrarse en Granada en el siglo XVIII el aposentamiento permanente de los gitanos de Meligrana, nombre que le dieron a la ciudad aquellos “nuevos castellanos”. Estos gitanos granadinos puede decirse que fueron punto y aparte en comparación con los grupos de ese pueblo que deambularon por Europa y por la misma España, pues los barrios gitanos de Sacromonte y San Ildefonso pasaron a ser cosa suya, arraigando en ellos los gitanos y convirtiéndose en parte de ese atractivo peculiar de Granada.



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