Oso hormiguero en los esteros del Ibera 0
Un largo regreso a casa.
Desde 2006, una interesante iniciativa privada trabaja para reintroducir al oso hormiguero en los alrededores de los esteros del Ibera. Ya son 16 ejemplares y van por más.
A mediados del siglo XX, los osos hormigueros o yurumíes desaparecieron del mapa correntmo. En términos técnicos, se consideraban exti ritos, situación que ha comenzado a revertirse lentamente con 1 a puesta en marcha del Proyecto de Recuperación del Oso Hormiguero Gigante en I berá.
Este programa, piloteado por The Conservation Land Trust (CLT), una asociación sin fines de lucro creada por los norteamericanos Douglas y Rris Tompkins, reunió, cuidó y liberó hasta ahora unos 16 animales mas dos crías que nacieron en estado salvaje. La iniciativa ha sido todo un éxito, ya que la tasa de supervivencia de estos animales es superior al 90%: sólo dos ejemplares fallecieron durante todo el proceso. Ahora, sólo hay que esperar a que las hembras comiencen a reproducirse, ya que muchas eran juveniles cuando fueron liberadas. La mayoría de los ejemplares introducidos eran crías cuyas madres murieron a manos de cazadores y fueron encontradas en casas particulares, zoos y centros de acopio de los gobiernos provinciales, donde aún hay poblaciones portantes de esta especie como Chaco, Santiago del Estero, Formosa, Jujuy y Salta. También se usaron ejemplares que habían sido atropellados o estaban en muy mal estado de salud, golpeados y deshidratados. En algunos casos los biólogos tuvieron que diseñar una madre artificial con la form a y la textura de u na osa adulta que tenía biberones adosado: en la zona de las mamas. La técnica permitió a los más pequeños sobrevivir con un bajo grado de intervención humana. Para finales de 2010, se esperaba contar con 20 osos en las tierras de estancia Rincón del Socorro. Después, la idea sería liberar animales en otro sector del Ibera para crear una segunda población. A largo plazo, en unos diez años, el objetivo es contar con dos o tres poblaciones autosuficientes en la región.
Además del oso hormiguero, el CLT lleva años trabajando con el venado de las Pampas, unos de los mamíferos más amenazados de nuestro país. En 2009 se creó una nueva población de esta especie en el interior de la reserva del Iberá {en la lomada de San Alonso, propiedad del CLT) con ejemplares traídos de los alrededores de la laguna Galarza. En 2011, tienen previsto comenzara trabajar con el pécari de collar, un cerdo salvaje nativo de Sudamérica. Para 2012, planean lanzar el proyect más ambicioso de todos: restaurar el yaguareté en la zona del Ibera.
