Desayunos hoteleros 0
¿Se puede saber por qué… en algunos hoteles tuestan el pan dos horas antes de servirlo? ¡No a las tajadas de pan lactal duras y finas! Hable de sus preferencias antes de ir a dormir. Mejor prevenir que sufrir. Y mucho mas en ayunas.
Gratis, pero el mejor.
Brasil ha hecho tradicionalmente de sus desayunos una religión, a la que los argentinos rendimos culto durante décadas, hasta que empezamos a imitarlos. Salvando las distancias que el parnaso de la fruta tropical se reserva para ese pais, los argentinos poco a poco empezamos a ir más allá de las tostadas y las medialunas, y nos volvimos un poco más internacionales. Lo justo es justo, y las cadenas Hyatt, Sheraton, Marriott del mundo también tienen su mérito. Sólo que en sus casas matrices muchas veces es pago, y aquí todavía, está incluido en la tarifa. El hábito está muy afianzado en el continente y todo parece indicar que así seguirá por un tiempo. Según los hoteleros, el desayuno incide entre un 3% y un 8% en el precio de la habitación, según qué se sirva (claro), y en reglas generales, todos coinciden en que es preferible trasladar el costo a la tarifa, pero dar algo bueno, que bajar costos por ese lado. “Es una gran oportunidad de mostrar la calidad y dedicación que tiene la cocina del hotel. De alguna manera es una vidriera”, destaca Diego Patrón Costas, de la merced del Alto, Cachi. La calidad y variedad de su desayuno le valió el premio al mejor de 2010 por TheBBH (The Best Boutique Hotels) de la Argentina.
El desayuno (ese mimo que el huésped espera recibir cada mañana) es el ítem que más expectativas despierta. En la Argentina, donde el servicio se incluye en la tarifa, es también el que más frustraciones genera en la franja de la hotelería media para abajo.
